Titular de la Sedena se deslinda de la masacre de Allende: responsabilidad operativa «no era mía»
• Así respondió el general cuando se le preguntó sobre el reportaje publicado en la revista Proceso: “Masacre de Allende: el silencio del general” basado en documentos de la Sedena según los cuales, dos comandantes bajo su mando fueron informados sobre la masacre en Allende y no hicieron nada.
CIUDAD DE MÉXICO a 07 de Julio (apro).- El General Secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González se deslindó de la masacre de Allende, registrada en marzo de 2011 en el estado de Coahuila y que dejó un saldo de más de 300 muertos y decenas de desparecidos, argumentando que no tenía responsabilidad operativa en la guarnición de Piedras Negras sino administrativa.
Además, reveló que, en el momento de la tragedia, se encontraba coordinando las acciones para sofocar un incendio en el área de Acuña y Múzquiz, y para justificar la inacción del Ejército en el momento de la tragedia, dijo que el Ejército “no podía participar” en el ámbito de la seguridad pública.
En la conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue cuestionado sobre el reportaje de la revista Proceso titulado Masacre de Allende: el silencio del general donde se indica que documentos de la Sedena confirmaron que los comandantes de la Sexta Zona Militar y de la Guarnición de Piedras Negras, bajo el mando del general Luis Cresencio Sandoval, fueron informados sobre los asesinatos masivos de Los Zetas en Allende y otros municipios del norte de Coahuila, y no hicieron nada.
Al respecto, el titular del Ejecutivo señaló que la masacre de Allende, registrada hace 10 años, se dio en un contexto de “mucha inestabilidad política, pero sobre todo de mucha violencia en Coahuila” y recordó que el gobernador de esa entidad era Humberto Moreira.
Por su parte, el actual jefe del Ejército en el país expuso una larga explicación para deslindarse de la tragedia, argumentando que la presencia de tropas “era reducida” y la responsabilidad operativa era del comandante de la Zona Militar y no suya.
Recordó que llegó a la guarnición de Piedras Negras el primero de enero de 2011 y la masacre se registró días después, “prácticamente yo estaba llegando ahí”, dijo Sandoval González.
Enseguida, mencionó que “por esas fechas”, fue designado como responsable de sofocar un incendio registrado en Acuña y que se extendió hasta Múzquiz, “ahí logramos parar el incendio”, indicó.
“Entonces yo no era el responsable directo en ese momento de esa parte”, expresó para justificar la inoperancia del Ejército en la masacre de Allende.
Luego, señaló que tras la masacre de Allende y el incremento de la actividad delictiva, la guarnición de Piedras Negras y otros municipios de Coahuila pasaron al control de los mandos militares de la Cuarta Región Militar con sede en Monterrey, quienes implementaban la operación Noreste en los estados de Nuevo León y Tamaulipas.
Luego, argumentó que, de la ciudad de Piedras Negras al poblado de Allende, donde ocurrió la masacre, “hay una distancia considerable y debido a la dispersión de tropas era difícil cubrir la zona con el regimiento de caballería”, aseguró Sandoval González.
También, señaló que la fuerza operativa del Ejército en Coahuila durante el momento de la tragedia era reducida y no podían participar en el ámbito de la seguridad pública.