La fotografía que hizo salir al Gobernador del Palacio
- Los super asesores, saben que la herencia de Don Víctor esta vigente, saben que es un activo político indiscutible y decidieron actuar.
- A Vila le explicaron que ya eran 4 días ininterrumpidos de lluvias, que había comunidades bajo el agua y que él estaba sin salir de la comodidad del Palacio de Gobierno.
El fantasma de Don Víctor Cervera Pacheco se apareció ayer por la mañana en una fotografía que recorrió miles y miles de teléfonos celulares. La foto dolió, molestó, incomodó y sacudió al Gobernador Mauricio Vila Dosal.
A miles de yucatecos les hizo recodar a un hombre que Gobernaba con mano dura a favor de la gente. No contra la gente. Un hombre que donde estaba la tragedia, ahí estaba.
Un hombre que bajo la lluvia y en medio de la inundación abrazaba a una señora y le preguntaba:
¿Mamita que necesitas urgentemente?
Don Víctor necesitamos 6 fardos de lámina
El Gobernador se volteaba y le daba instrucciones a Teresa Rodríguez: “Hoy le traes sus láminas”
Luego el Gobernador se volteaba y le daba a la señora una tarjeta con una instrucción: “Si en la noche no llegan las láminas me hablas”. Un cálido y mojado abrazo lo despedían de la señora.
En dos horas había ocho fardos de láminas de cartón en la casa de la señora.
Su equipo de super asesores, sabe que la herencia de Don Víctor esta vigente, sabe que es un activo político indiscutible y decidieron actuar.
Con miedo le pidieron al Gobernador Vila que tenía que salir a los lugares inundados o a donde se diera una evacuación.
Que era importante una foto caminando en los charcos para acallar los comentarios negativos y para que la imagen de “buen gobernador” no decaiga del marketing político nacional… de ese que se paga para que te digan que eres el mejor.
Esto último, esa parte de que se paga para que te digan que eres el mejor, Renán Barrera lo puede explicar mejor.
Regresando a Vila, le explicaron que ya eran 4 días ininterrumpidos de lluvias, que había comunidades bajo el agua y que él estaba sin salir de la comodidad del Palacio de Gobierno.
De mala gana Vila fue a Celestún, sus fotógrafos estaban tranquilos porque usaba su cubrebocas y nadie se daría cuanta que lo hacia sin ganas y que simplemente eso de salir a mojar sus pies no era lo suyo.
Bajo el cubrebocas ya no esta estaba esa sonrisa que sedujo a los yucatecos en las elecciones del 2018.
Solo hay que leer su kilométrico boletín de su ida a Celestún y casi agradecerle al Gobernador que haya ido “casa por casa” para invitar a la gente salir a los refugios.
Don Víctor hizo que Vila saliera del palacio después de 4 días de lluvia, con pueblos inundados y miles de damnificados.
Las fotografías traen buenos recuerdos.