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Alfredo en el centro de la polémica

“Podemos recorrer todo el mundo en busca de la belleza, pero si no la llevamos con nosotros nunca la encontraremos”

Ralph W. Emerson

VALLADOLID.- La muerte de una joven en el “Campus” del Centro Universitario Valladolid llevó a Alfredo Fernández Arceo al centro de la polémica de la ciudad.

Alfredo y sus panegiristas se dedicaron más a defender su imagen, que a informar con transparencia de los hechos. Se perdió una vida y valía oro.

En los últimos días, sus empleados y aduladores vinculados con su muro de protección mediática ya embistieron todo, sin buena estrategia y con pésimos resultados. 

“Lo inmaculado, es inmaculado. Lo que tiene manchas, estás nunca se quitarán, aunque se laven con cloro y ácido muriático” dice un vendedor de “El Bazar”.

Los seguidores del GK nos regalaron una imagen que enseña la personalidad del rector del CUV y su pretensión de pontificar en Zací.

Alfredo, es un hombre rico, muy rico. Su negocio es la educación. Él, sí sabe usar su dinero.  Hoy tiene la capacidad de comprar conciencias y todo aquello que es material y tangible.

Lo puede comprar todo, pero para llenar su EGO hace falta que el sueño de toda su vida se haga realidad y este no se vende.

Su sueño, es que la sociedad vallisoletana lo acepte como uno de los suyos, es decir, que los ricos de la ciudad lo acepten.

Alfredo quiere pertenecer al exquisito grupo de oligarcas, quiere viajar con ellos, cenar con ellos, divertirse con ellos, ir de compras con ellos, escoger autos con ellos, sentarse a beber vino con ellos y más. 

Alfredo, quiere que el Fernández de su sangre, se mezcle con los ultraconservadores Alcocer, Méndez, Peniche, Coral, Díaz, Escalante, Vidal, Sánchez, Echeverría, Cantón, etc.

Ya intentó mil maneras de penetrar, pero es infranqueable el muro que divide a la oligarquía del resto de los vallisoletanos. 

Entre los ricos de Zací, hay familias que tienen fortunas de generación en generación, otras del esfuerzo de sus miembros y muchas del saqueo de los recursos públicos. 

Esto último, para ser claros, provienen de la malversación de fondos de los Ayuntamientos vallisoletanos, pero que al final de cuentas los convirtió en HONORABLES FAMILIAS.

Es religión entre ellos, negarle a Don Alfredo Fernández la oportunidad de pertenecer al exquisito círculo de la simulación y la comedia. 

La oligarquía tiene dos valores que el rector del Centro Universitario Valladolid (CUV) no tiene: Religión y Familia.

Los Oligarcas, son unos verdaderos pecadores, pero siempre están en primera fila en misas y en eventos religiosos. Pertenecen a todos los grupos apostólicos y presumen de tener familias súper integradas. 

Alfredo, no cuenta con estos dos “valores”, por lo tanto, no puede experimentar el cambio de categoría social.  Su sueño nunca se hará realidad.  

El director del CUV; quien también es presidente del movimiento ambientalista; y quien también fue presidente del PRI y que en el 2018 participó como excandidato del Partido Verde, es un hombre rico y público.

Puede comprar todo, -como su casa de la Calzada de los Frailes- menos su sueño dorado: Pertenecer a la sociedad vallisoletana.

Solo se trataba de ser transparente en lo ocurrido en el «Campus», no de defender la imagen de su rector. (GKValladolid/G.A.)