Municipios

La peligrosa vecindad

Valladolid, Yucatán a 29 de Noviembre.-Los hechos ocurridos anoche en el periférico de Valladolid deben de hacernos reflexionar como ciudad, como municipio y como personas.

¿Qué ocurrió? Hay dos versiones, la primera: Dos mujeres fueron baleadas cuando circulaban en el periférico en su automóvil. Que los asaltantes se llevaron una bolsa con una generosa cantidad de dinero. El conductor no recibió ni amenazas, ni un golpe y menos un balazo.

La segunda versión, es que los hechos ocurrieron en el vecino Estado de Quintana Roo, entre Tulum y Coba. Que fueron victimas de un intento de robo y al resistirse los asaltantes dispararon, pero que lograron llegar hasta Valladolid.

Cualquiera que sea la verdad saldrá a la luz pública en algunas horas cuando las autoridades den la versión oficial de los hechos.

El principio de confianza en la información oficial debe prevalecer en aras de un municipio y un Estado mas seguro.

Desde siempre, Cancún y en la última década la Riviera Maya, se convirtieron en el generador de riqueza para miles de familias del Oriente y Suroriente de Yucatán, pero también en el generador de decenas de problemas psicosociales que rompieron el delicado tejido social de una colectividad yucateca llena de tradiciones y costumbres.

Hoy, debemos de cuidar el tejido social que aún nos queda.

Es responsabilidad de los Gobiernos Federal, Estatal y Municipal velar por nuestra seguridad, pero también es deber coadyuvar a los tres niveles de Gobierno.

Hoy la peligrosa vecindad de Quintana Roo ya rebasó los focos rojos para nuestra Valladolid.

Aunque pueda leerse descortés, racista y vulgar, los vallisoletanos debemos de tener cuidado con la oleada de nuevos vecinos que llegan a la ciudad y sus comisarías.

Unos traen buenas intenciones y huyen de la violencia de Quintana Roo, otros llegan aprovechándose de la ingenuidad del yucateco.

Los bandidos que operaban en Quintana Roo y que fueron desplazados por “La Barredora” al Oriente y Suroriente de. Yucatán, NO vienen o van a venir a golpear, extorsionar, secuestrar, asaltar, etc. A los ricos o pudientes.

No señores y señoras, ellos delinquen por la parte mas débil de la sociedad. Roban y asaltan a las pequeñas tiendas o negocios de las colonias o fraccionamientos populares.

Secuestran a la hija del taxista, a la esposa del taquero, al papá del restaurantero, al nieto del pequeño comerciante.

Ellos van por mil, dos mil pesos y hasta por la cantidad mas exorbitantes de dinero.

Lastiman, humillan y dejan huellas imborrables en las familias.

La policía vecinal autentica tiene estándares de calidad que permiten a una cuadra o colonia cuidarse.

Solo hay que ser auténticos y creer en lo que se hace.

Mientras la Policía Municipal debe retomar la articulación de sus comités vecinales.