Los 365 Caprichos de Michelle
Por: Arturo Ernesto Pedroza
Cuando se dio a conocer la nueva e innovadora campaña de promoción para resaltar la extraordinaria y amplia gastronomía yucateca por parte de la secretaria de turismo de Yucatánn Michelle Fridman Hirsch, muchos pensaron que sería una versión mejorada de su anterior campaña de 365 días en Yucatán donde había entre otras cosas recomendaciones como las de ir a un centro comercial del norte de Merida a “atrapar pescaditos de plástico”-
También, la de acudir a otro Centro Comercial, también del norte de Mérida, para aventarse en una tirolesa sobre en un lago artificial entre edificios y tiendas departamentales.
Sin embargo, la realidad supera la ficción y es que, “365 días de la Gastronomía Yucateca” no cuenta con un hilo conductor, narrativa, orden y razón de ser.
Un día, hablan de lo delicioso que es el poc-chuc, y al otro del descubrimiento del panucho con huevo de parte dela Secretaria en “Tixcocob”-
Lo mismo da sobre un helado elaborado con técnica italiana en el centro de Mérida y al día siguiente, podría ser quizá de un sushi de cochinita pibil.
El sentido de su campaña es lograr que en el 2023 el reconocimiento sea para ella, en la exaltación a su imagen, quizá ansía estar en la lista de los 300 líderes mexicanos por abanderar el rescate de la cocina yucateca.
¿Cuando se habrá perdido?.
Esta campaña, es de caprichos. Mañana, ella se puede encontrar en alguna localidad de Yucatán y probar un helado elaborado con base de recado negro y que le haya encantado y porque a ella le gusto, lo promoverá en su campaña de 365 ¡bien por el emprendedor y más por la suerte que tuvo!
Pero al otro día, al estar en un municipio donde le hayan dado a probar un pimito con puyul, y si a Michelle no le gusto, pues simplemente no será promovido.
¿Porque no será promovido?, pues porque a ella no le gusto, ni la manteca de cerdo, y mucho menos ese cebo del puerco (hablamos de supuestos, muy cercanos a realidades similares), de tal manera que nunca aparecerá en sus 365 caprichos el pobre pimito.
Si a eso le sumamos que su campaña está en manos de su Director de Relaciones Públicas, oriundo de Michoacán, Alfonso Martorell, quien como todos los de su circulo trabaja cómodamente entre las 11 de la mañana a 2 de la tarde, pues resulta igual subir lo que se tenga a mano o lo que se le ocurra para aligerar sus “pesadísimas funciones diarias”.
Es así, que entenderemos el grado de compromiso que tiene la secretaria Fridman con sus 365 experiencias gastronómicas.
La polémica suscitada en las redes sociales entre Michelle Fridman con Víctor Cervera Hernández que para muchos es una figura polémica, al final de cuentas en su papel como ciudadano tiene todo el derecho para que sean respetados sus señalamientos a la funcionaria.
A la comunicóloga le ha salido contraproducente e indefendible su contestación a Víctor Cervera , bueno a excepción de José Luis Sierra Villarreal que parafraseando sus declaraciones comentó “que la huachita” está haciendo el trabajo que nunca se había hecho.
Es posible que Sierra Villareal, usó la máxima de “no importa los medios sino el fin” – o sea no importa el derroche de recursos públicos, de observaciones que debería dictaminar contraloría por sus malos manejos, de sobreprecios y pago de favores – es posible que la opinión del señor haya sido con la visión de la corrupción del INAH y a la cual perteneció por lo que ve como algo natural en el proceder de la secretaria.
Lo cierto es que, la verdadera campaña de Michelle Fridman debe llamarse los 365 Caprichos de Michelle donde lo que prevalece es “hágase mi voluntad, Yo estoy bien y a todos los demás ni los veo y ni los oigo”.
Michelle, hoy de gira por Europa guarda silencio, no hay difusión de sus actividades y de sus resultados, raro para una mujer de naturaleza mediática que está sembrando para su beneficio y peculio empresarial hacia el 2024.
El Panucho con Huevo Gate no le ayudó, ni la defendió su chef de cabecera, aquel que se ha visto beneficiado desde el día 1 de la administración de Michelle Fridman, hablamos del dueño del comedor institucional instalado en Villa Donata donde las facturas por consumo de alimentos al gobierno del estado están al orden del día – así como muchas otras con naturaleza distinta-.
Su chef de cabecera, el que cocina retazo con hueso no abrió la boca para defenderla, simplemente porque no quiere estar en el flechero del escándalo, el chef Evia se prepara por un lado para ser el gran protagonista de la cocina yucateca en el evento de los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica que compró Michelle Fridman por unos pares de millones de pesos – hoy viaja con ella a Europa promoviendo y “revalidando” como nunca la comida yucateca y de pasadita promoviendo su nuevo negocio de mezcales y su establecimiento de comida yucateca liofilizada en uno de los barrios más caros de Madrid.
A caso ¿para que vienen hasta Yucatán, si en Madrid los podrían atender en ese rinconcito de Yucatán en en barrio de Salamanca?.
Hoy, los mezcales son su fuerte también y con esa maravillosa relación con su amiga la secretaria no pierde inclusive la oportunidad de presentarse él mismo en cada nuevo restaurante en Mérida para promover sus productos con esa finura que lo caracteriza y aprendida en sus días de policía.
365 Caprichos de Michelle es un negocio perfecto de 360 grados donde lo más importante es la exaltación de la mujer que vino a sacar a Yucatán de la mediocridad y el oscurantismo de la promoción de la cocina yucateca.