Tributo a los enfermer@s que están en la primera línea luchando contra el CORONAVIRUS
• Cuando Betilú Aguilar Cetina era una niña tenía muy clara la carrera que estudiaría: ENFERMERÍA.
• Cuando “nos toca vestir entre lágrimas a los familiares que pasan a reconocer el cuerpo sin vida de sus seres queridos, es cuando nos damos cuenta que mas allá del hospital hay miles de familias sufriendo la pandemia y que nosotros ayudamos con nuestro trabajo a mitigar ese dolor”. cito
CONKAL, Yucatán a 6 de Enero.- “No todo es tristeza, también nos llena de alegría cuando los pacientes se van a casa, todos tuvieron una lucha, algunos afrontaron la muerte muy de cerca, pero salieron y están afuera” dice Betilu Aguilar Cetina una enfermera conkaleña que esta la primera línea de la batalla contra el CORONAVIRUS.
Cuando Betilú Aguilar Cetina era una niña tenía muy clara la carrera que estudiaría: ENFERMERÍA, en la sangre lleva la vocación de servicio por el prójimo, la entrega de la vida por proteger la salud.
En la celebración hoy por el “Día de la Enfermer@”, -aunque por la pandemia se cambió al 12 de Mayo por una decisión que tomó el Consejo de Salubridad General- , el GK le rinde tributo a las enfermeras y enfermeros que trabajan con ánimo, valentía y arrojo contra el COVID-19.
Betilu, quien en realidad se llama Beatriz de Lourdes, heredó la vocación de su abuelita Doña Bety Méndez, una enfermera que laboró muchos años en el IMSS y fue muy apreciada en la comunidad. Su hermano Gerardo también es enfermero.

Ella, conoció el CORONAVIRUS en las noticias y como trabajadora de la salud sabía que tarde o temprano se enfrentaría al letal virus “nos enfrentamos a algo desconocido. Nadie , ni nada nos había preparado para enfrentarlo”.
Recordó, que la mayoría de sus compañeros son jóvenes y que “algunos empezamos a construir nuestro camino profesional, cargamos un poco de experiencia pero también cargábamos miedo, estrés, fatiga y cansancio”.
Evoca que “Los primeros días fueron los más difíciles, pero poco a poco nos acostumbramos al equipo de protección, que hace el trabajo más agotador, pero es la seguridad de cada trabajador.”
Humana y vulnerable, recapitula emocionada y con lágrimas, los momentos difíciles que pasan en el hospital “a lo que nunca nos acostumbramos, es que nos toca ver partir a muchas más personas. Cada una que se va nos pega de manera diferente”.
Rememora que también que “nos toca vestir entre lágrimas a los familiares que pasan a reconocer el cuerpo sin vida de sus seres queridos, es cuando nos damos cuenta que mas allá del hospital hay miles de familias sufriendo la pandemia y que nosotros ayudamos con nuestro trabajo a mitigar ese dolor”.
“Siempre se ha dicho que la enfermería es el pilar más fuerte de un hospital, la pandemia que se vive lo confirma” citó
Una sonrisa tenue, discreta aparece en su rostro y añade “no todo es tristeza, también nos llena de alegría cuando los pacientes se van a casa, todos tuvieron una lucha, algunos afrontaron la muerte muy de cerca, pero salieron y están afuera”.
Su fuente de inspiración desde niña es su abuela,
“Cuando me preguntan de mi vocación tengo muchos rostros en la mente, el principal y más grande es el de mi mami Betty, ella fue sinónimo de amor al prójimo, de hacer y dar un poco más, de ayuda y de consuelo. No se puede tener mejor ejemplo”.
Con respecto al cambio de la celebración del 6 de Enero al 12 de mayo dijo “Quizá nos cambien el día de festejar a la enfermería, lo que no cambia es el agradecimiento a cada uno de los compañeros que brindan atención de calidad, que dan un poco más en éstos tiempos difíciles y que demuestran que hoy somos profesionales de la salud”.
