Walter Salazar Cano, presume que su familia le ganó otra batalla a Dulce María Sauri Riancho
• Los antiguos priistas no olvidan como Don Severino Salazar Castellanos se encadenó a las puertas del Palacio de Gobierno cuando DMS era gobernadora en la víspera de la llegada del Papa Juan Pablo II a Yucatán.
Cuando Walter Salazar Cano le sugirió a Renán Barrera que la exgobernadora priista de Yucatán Dulce María Sauri Riancho sea la oradora huésped de la sesión solemne de cabildo para conmemorar el 212 aniversario de la Independencia de México, el alcalde meridano lo dudo, no quiso.
Pero después de algunas horas de conversaciones y de que su superasesor Walter Salazar Cano lo convenciera en el sentido de los “votos del PRI de Doña Dulce los vamos acercando y después ella va convenciendo a su gente y es de nosotros”, pues Renán ya no dudó y aceptó.
Barrera Concha, esta obsesionado por la candidatura al Gobierno del Estado en el 2024, quiere ser el abanderado del PAN y hacer alianzas con quien se deje y se pueda y quien le vende los espejitos traídos de China, pues es Walter Salazar.
Doña Dulce conoce muy bien a la familia de Walter Salazar. En 1993, la exgobernadora sufrió los embates de Don Severino Salazar, quien se autonombró líder campesino y se encadenó a los pilastrones del Palacio de Gobierno.

Todo fue en la víspera de la llegada del Papa Juan Pablo II a Yucatán.
El Gobierno de la señora se tambaleo, la gente cercana a ella como Adolfo Peniche, Feliciano Moo; Leonel Rosado; Carlos Sobrino Sierra, Federico Cuesy Adrian (+) y otros, ahí estuvieron, defendiendo el Gobierno interino de quien la noche del 15 de Septiembre será la oradora del Ayuntamiento que preside Renán Barrera.
Para Walter Salazar es un triunfo, para Renán es casi tocar el cielo con las manos. Para Doña Dulce quizá un elogió, pero para los priistas en general no significa nada.
Doña Dulce es una mujer extraordinaria, pero en política es para el PRI y su militancia, lo que hoy es Patricio Patrón y Ana Rosa Payán para el PAN… solo símbolos políticos.
